He leído que Guardiola nunca había estado 'tan lejos' del Real Madrid como ahora. Son tres puntos, tan sólo una victoria culé, por ejemplo en el Santiago Bernabéu dentro de apenas tres jornadas. Eso si el Madrid sigue aventajando al Barsa, porque algunos de los próximos rivales antes del clásico son el Valencia o el Atlético de Madrid. Es cierto que el Madrid está intratable y que, ahora sí, Mou ha hecho un equipo fuerte que no sólo juega al contraataque, sino que además toca y que crea más ocasiones. Destaco un dato. En la tabla de goleadores de la temporada pasada, además de Messi y Ronaldo, el tercero en discordia era siempre David Villa. Hoy, Messi vuelve a ser el que más marca, pero Cristiano con 13 goles e Higuaín con 11 le siguen de cerca. Junto a Benzema, el equipo blanco está demostrando tener más recursos para anotar tantos. El Real Madrid es un equipo más completo ahora, después de un año de consolidación con mayoría de caras nuevas. Casillas es el de siempre, pero ahora la defensa está más seria que nunca; el mediocampo es todo precisión cuando toca con el ataque que, como vimos frente a Osasuna, es asesino.
Es muy probable que Madrid y Barsa lleguen con la misma diferencia de puntos al clásico, y será allí dónde uno u otro deberán mostrar su candidatura.
El Barcelona jugará como lo viene haciendo en los últimos años. En cambio, creo que al Madrid no le servirá jugar como hasta ahora porque frente al Barcelona tiene otras carencias, pienso que psicológicas. Miremos atrás. El 5-0 en el Camp Nou, el 0-2 en el Bernabéu, las últimas semifinales de la Champions y finalmente la Supercopa de España. Y eso sólo el año pasado. Derrotas y más derrotas. Si no era Messi, la auténtica obsesión blanca, era Villa, sino Pedro, Iniesta o Xavi, etc. Algunos dirán que qué pasa con la Copa del Rey. Diré que sí, que ganó el Real Madrid, 1-0, en la prórroga, después de varias paradas milagrosas de Casillas, en un partido igualadísimo. Tras la final en Mestalla, el Madrid convirtió en espejismo la hazaña de la Copa y volvió a tener miedo, diciendo adiós a la Champions al perder en casa 0-2 en la ida de la Champions. Otra vez Messi ganó sólo al Madrid. Por eso digo que después de tanta derrota, el Madrid se ha ido creando una obsesión, una barrera psicológica que le hace jugar distinto frente a los culés, que le hace temer al contrario cuando en nada tiene que envidiar a la plantilla de Guardiola. Ronaldo no es el mismo, Özil no es el mismo, Ramos parece un colegial, Di María no es tan atrevido... Mourinho tiene el próximo clásico una buena oportunidad para demostrar que su equipo a madurado y que quiere aspirar en serio a todo este año.
Jorge Sánchez de León
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