Después de cinco jornadas, el Betis del tapado Pepe Mel es el sorprendente líder de una liga que muchos hemos tachado de dual o bipolar. El Barcelona ya empieza a mostrar claramente su candidatura a liderar la clasificación. A pesar de los dos tropiezos inesperados en San Sebastián y Valencia, está a sólo un punto de los verdiblancos. Ha goleado ya en varias ocasiones; véase Villareal (5-0), Osasuna (8-0) o Atlético de Madrid (5-0), este último aparente revelación hasta que llegó al Camp Nou y recibió cinco. Y es que Messi y compañía parecen poder superar todos los obstáculos que se les presenten. Con uno de los mejores equipos que la historia del fútbol haya visto, este año el Barcelona apunta a ganar el trofeo doméstico y la Champions League, como poco. De sus rivales, el Valencia le mantuvo el pulso y estuvo cerca de ganar en Mestalla (2-2), pero la realidad es que hoy es séptimo por detrás de Levante, Sevilla, Real Madrid y Málaga.
El Levante, tercero, derrotó a los blancos en Valencia, encadena tres victorias consecutivas que le han aupado a puestos de Liga de Campeones, siendo quizá el más insólito de los equipos que copan los primeros puestos.
En el Málaga están puestas muchas esperanzas, pero muy pocos confían en que mantenga el pulso mucho más tiempo a los grandes.
Y del Real Madrid, la teoría más aceptada sobre su mal arranque es que acusa el sobreesfuerzo al que Mou sometió al vestuario en agosto para ganar la Supercopa de España. En dos partidos, y frente a un rival, el Barcelona, "menos rodado" como se pudo leer hasta la saciedad, el Real Madrid volvió a sucumbir al equipo de Guardiola. El palo de haber entrenado más y mejor físicamente y el bajón psicológico de haber vuelto a perder, son los principales motivos que los expertos señalan como culpables de este mal arranque. Nadie creía que empatarían en Santander, como nadie esperaba que perdieran lamentablemente contra el Levante. El Rayo Vallecano puso contra las cuerdas al Madrid en el Bernabéu y, aunque al final se llevó seis goles, la imagen fue pésima. El público pitó a los jugadores del idolatrado Mourinho al comienzo del partido, y no era para menos. El Real Madrid no se encuentra en el campo y gana por arreones de sus estrellas.
Después de cinco jornadas, el desarrollo de la liga española se puede calificar cuanto menos de inesperado. Es verdad que quedan treinta y tres jornadas nada menos, que todos están en apenas cinco puntos. Como dato curioso, los tres equipos que ocupan los últimos puestos son tres equipos no recién ascendidos, el Sporting, el Athletic de Bilbao y el Racing se Santander. En cambio, los tres que jugaban en Segunda Divisuión hace unos meses, están, por orden descendente, primero (Betis) , décimo tercero (Rayo Vallecano) y décimo séptimo (Granada).
La buena noticia es que la liga está bonita, que hay incertidumbres y sorpresas, que el mal juego de unos y las inesperadas victorias de otros pintan una liga competida y apasionante...hasta que, otra vez, Barcelona sólo, o Real Madrid y Barcelona, revienten todos los récords.
El fútbol es así. Y nos encanta que lo sea.
El Levante, tercero, derrotó a los blancos en Valencia, encadena tres victorias consecutivas que le han aupado a puestos de Liga de Campeones, siendo quizá el más insólito de los equipos que copan los primeros puestos.
En el Málaga están puestas muchas esperanzas, pero muy pocos confían en que mantenga el pulso mucho más tiempo a los grandes.
Y del Real Madrid, la teoría más aceptada sobre su mal arranque es que acusa el sobreesfuerzo al que Mou sometió al vestuario en agosto para ganar la Supercopa de España. En dos partidos, y frente a un rival, el Barcelona, "menos rodado" como se pudo leer hasta la saciedad, el Real Madrid volvió a sucumbir al equipo de Guardiola. El palo de haber entrenado más y mejor físicamente y el bajón psicológico de haber vuelto a perder, son los principales motivos que los expertos señalan como culpables de este mal arranque. Nadie creía que empatarían en Santander, como nadie esperaba que perdieran lamentablemente contra el Levante. El Rayo Vallecano puso contra las cuerdas al Madrid en el Bernabéu y, aunque al final se llevó seis goles, la imagen fue pésima. El público pitó a los jugadores del idolatrado Mourinho al comienzo del partido, y no era para menos. El Real Madrid no se encuentra en el campo y gana por arreones de sus estrellas.
Después de cinco jornadas, el desarrollo de la liga española se puede calificar cuanto menos de inesperado. Es verdad que quedan treinta y tres jornadas nada menos, que todos están en apenas cinco puntos. Como dato curioso, los tres equipos que ocupan los últimos puestos son tres equipos no recién ascendidos, el Sporting, el Athletic de Bilbao y el Racing se Santander. En cambio, los tres que jugaban en Segunda Divisuión hace unos meses, están, por orden descendente, primero (Betis) , décimo tercero (Rayo Vallecano) y décimo séptimo (Granada).
La buena noticia es que la liga está bonita, que hay incertidumbres y sorpresas, que el mal juego de unos y las inesperadas victorias de otros pintan una liga competida y apasionante...hasta que, otra vez, Barcelona sólo, o Real Madrid y Barcelona, revienten todos los récords.
El fútbol es así. Y nos encanta que lo sea.
Jorge Sánchez de León
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